Cómo viajar de manera sostenible: tips e ideas para ser ecoturista hasta en la ciudad.

Seguro que alguna vez te has planteado cómo podrías ser más responsable con el entorno cuando vas de viaje: el transporte, los restaurantes, las compras, la huella que dejas en el destino… Hoy te traemos algunos trucos para viajar con menos preocupaciones.

1. El transporte: probablemente es uno de los mayores dilemas, dado que no todos tenemos un coche eléctrico o no podemos evitar viajar en avión para llegar a algún destino.

Pues bien, si nos trasladamos en coche, la mejor opción es movernos en transporte público desde la ciudad destino, como el autobús o el metro. Ciudades como Zaragoza tienen autobuses eléctricos que generan 0 emisiones y nos llevan a cualquier punto del área urbana.

Si nuestro vehículo es el avión, a menudo encontramos distintivos en metabuscadores como Skyscanner que nos indican los aviones que producen menos CO2 en un mismo trayecto.

Por último, como opinión personal, el AVE es el mejor transporte para moverse por territorio nacional, siendo mucho más ecológico que un vuelo o un trayecto en coche.

2. El comercio local: la sostenibilidad también es aplicable a todos los aspectos dentro de cualquier sociedad. La economía es otro factor fundamental del que podemos ser partícipes cuando viajamos.

Cuando nos instalamos en otra ciudad por unos días, podemos apoyar al comercio local con acciones tan sencillas como comprar en pequeños comercios, comer en restaurantes autóctonos en lugar de ir a cadenas o contactar con guías locales para conocer mejor el destino. De esta manera apoyamos a las pequeñas empresas y construimos al crecimiento local.

3. El turismo experiencial: quizás ya conoces esta tipología turística, o bien nunca has escuchado hablar de ella. Se trata de contratar experiencias en las que haces turismo a la vez que te involucras en la comunidad local, bien participando en actividades rurales o convirtiéndote en uno más del pueblo por un día.

Otra manera de vivir los destinos rurales es instalándose en ellos durante las vacaciones, hablando con los vecinos, comprando el pan en comercios locales, paseando por sus calles, visitando sus lugares destacados y recorriendo sus senderos naturales. Por supuesto, no te olvides de usar las redes sociales y compartir, es otra forma de contribuir al desarrollo turístico.

4. Elige un buen destino: el turismo de masas es una de las actividades que mayor y peor impacto dejan en un destino. Decidirte por un pueblo rural o una ciudad menos turística es la opción más responsable a la hora de viajar.

En España existen cientos de pueblos pequeños por todo el territorio, y seguro que te encantaría perderte por ellos. Algunos ejemplos son: Espinama (Cantabria), Turballos (Alicante), Tui (Galicia), Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Pozoblanco (Córdoba) o Morella (Castellón).

5. Apuesta por hoteles eco-friendly: actualmente la oferta de alojamientos que ofrecen comodidades sostenibles ha aumentado. Es por ello que siempre es recomendable buscar estas empresas para ser responsables hasta durmiendo.

Dentro de ellos, puedes realizar acciones por tu parte como reutilizar las toallas varios días y hacer un uso responsable de recursos como la luz y el agua.

¡Y esto es todo por hoy! Como has visto, existen muchas maneras de ser ecoturista independientemente de nuestro destino, aunque la elección de este también sea una manera de aportar. No olvides tampoco hábitos cotidianos como el reciclaje o el cuidado del entorno, tanto natural como urbano.

¿Qué te ha parecido? ¿Llevas a cabo alguna de estas acciones cuando viajas?

Vacaciones en Málaga: nos escapamos a Gibraltar

¡Hola, hola! Cómo os prometimos, esta semana os contamos cómo fue nuestra experiencia turística en Gibraltar. Lo cierto es que nos encantó ver cómo un lugar pequeño puede albergar tantísimas cosas.

Nosotros llegamos hasta allí desde San Luis de Sabinillas, en coche. El trayecto dura unos 30 minutos y puedes dejar el coche en la parte española de la frontera, en La Línea, ya que al lado hay un parking (de pago) desde el que puedes cruzar de pie al otro lado.

Una vez en la frontera, te pedirán identificación. Si posees nacionalidad española solo necesitarás tu DNI (en caso de no serlo, hace falta el pasaporte). La PCR negativa por Covid-19 es solo necesaria si viajas en avión, así que, si vas como nosotros, no será un problema. Presentarás tu carnet en la oficina de salida de España y en la de entrada a Reino Unido, unos metros más adelante. Pasado esto, ya estás en Gibraltar.

El cambio es notable, nada más cruzar eres consciente de que es un país distinto. No solo por el idioma de la señalización, sino por la arquitectura, la decoración, los policías… Y por supuesto, no falta la típica cabina telefónica inglesa, donde es casi obligatorio hacerse una foto. Encontrarás varias a lo largo de la excursión, así que no te preocupes si no paras en la primera que veas. Otro dato curioso nada más entrar en Gibraltar es su aeropuerto: una pista de aterrizaje y despegue cruza la carretera. Tuvimos la “suerte” de encontrarnos con un despegue, por lo que vimos cómo la policía gibraltareña cortaba tráfico de vehículos y viandantes para la maniobra.

Algo que no debes dejar para más tarde es la compra de souvenirs. Si visitas este destino por la tarde, puede que a la vuelta los establecimientos estén cerrados y no puedas llevarte nada de recuerdo, cómo nos pasó a nosotros. El horario es otro de los factores que te sitúan en un país distinto, y aquí hay que tener en cuenta el horario inglés, en el que será imposible encontrar una tienda abierta después de las 18h o 19h.

Dejando a un lado tips y consejitos, la parte más emblemática es el Peñón. Nosotros no lo hicimos, pero existe la opción de subir y conocer a sus conocidos monos, ya que hay furgonetas que suben y bajan a los turistas. De todas maneras, es visible desde cualquier parte de la ciudad, que también tiene enclaves interesantísimos que os contamos más abajo.

Tras cruzar un túnel con puente levadizo y puerta de madera incluidos, llamado túnel de Landport, comienza la parte más urbana de Gibraltar. Caminando, te sitúas en el primer punto de parada: la plaza de Grand Casemates. En ella, diferentes establecimientos, tanto tiendas como restaurantes con sus respectivas terrazas. Pasando el Burger King, toparás con la “main street”.

Sin salir de la línea recta marcada por la calle principal, verás tiendas (incluidas las de souvenir) pero, también, varios puntos de interés que se irán cruzando en tu camino: la Real oficina de correos de Gibraltar, la catedral de Santa María la Coronada, la King’s chapel o el John Mackintosh Hall son algunos ejemplos. También tienen una oficina de información turística en una de las calles que conectan con la principal. La señalización de las calles te ayudará a situarte en todo momento.

Sí continúas caminando, verás algo tan curioso y emblemático como es el cementerio de Trafalgar, donde se encuentran enterrados soldados británicos que perdieron la vida en la batalla. Es visitable y gratuito, al igual que los Jardines Botánicos de Gibraltar, situados un poco más arriba.

Nuestra aventura acabó allí, dónde decidimos dar la vuelta recorriendo de nuevo la misma calle. Lo cierto es que es una excursión ideal para hacer en una tarde (o incluso un día) si estás por la zona, no te dejará indiferente.

Para regresar a España, solo te piden el DNI en la oficina de la Policía Nacional. Después, tendrás que pasar por el edificio de aduana, dónde puede que te hagan un pequeño control de equipaje (no fue nuestro caso, ya que solo llevábamos los bolsos pequeños con los que habíamos entrado).

¡Y fin! Esta es nuestra pequeña historia gibraltareña. Por supuesto, más abajo, hay algunas fotitos dónde podréis ver una parte de toooodo lo que hemos visto.

¿Qué te ha parecido?¿Has visitado ya Gibraltar?

Vacaciones en Málaga: San Luis de Sabinillas

Si estás al día con las redes sociales de Travel, in Green, sabrás que hace ya tres semanas empezaron nuestras vacaciones en la Costa del Sol. No hemos parado de pasear y de visitar lugares increíbles que no esperas encontrar. En este post tenéis una pequeña introducción al municipio donde tenemos nuestra casa durante este mes.

San Luis de Sabinillas es una pedanía costera de Manilva, en el sur de Málaga, a escasos kilómetros de la provincia de Cádiz. Se trata de un pueblo lleno de turismo vacacional, con unas playas y unos enclaves costeros que animan a caminar por sus paseos una y mil veces.

Llegamos el día 6 de julio y desde entonces no hemos parado: desde excursiones a pie a pueblos vecinos, hasta traslados en coche para conocer la capital de esta provincia andaluza y otros destinos.

Lo que más estamos disfrutando es la playa, aunque suene a típico y tópico. Aguas bastante más frías que las de la Costa Blanca, pero también cristalinas y limpias. Particularmente, lo que más contraste me dio fue encontrar tanto arena como piedras de canto rodado en la playa, acostumbrada a ver playas solo de arena, o bien, solo de piedra. De todas maneras, son aguas absolutamente agradables para el baño (incluso cuando están “demasiado” frías).

Otro punto curioso es el contraste de vientos. Si alguna vez has escuchado eso de ‘levante o poniente’, Andalucía es el lugar ideal para saber cómo viene el viento y sus consecuencias. Aquí no hay vecino que no sepa el tiempo que hará en base a eso, al igual que saben (y no fallan) cómo estará el agua de la playa.

En cuanto a la gastronomía, no puedes pasar por aquí sin probar los espetos. Casi no hay restaurantes en el paseo que no tengan su barca para hacer sardinas de esta manera tan particular.

Por último, es imprescindible pasear hasta el Puerto de la Duquesa y llegar hasta el faro. Ambos enclaves ganan mucho de noche, cuando las luces iluminan el conjunto.

Os iremos contando más sobre los lugares que vamos conociendo con el paso de los días, y también los que ya hemos visitado. Podríamos estar día y noche hablando de cosas distintas y aún nos faltaría tiempo.

Mientras tanto, siempre hay alguna historia en Instagram que resume con fotos nuestras excursiones.

El origen del Día Mundial del Medio Ambiente

¡Hola GreenTraveler!

Como bien sabrás, hoy es 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente. Cada año se acuerda una temática concreta para esta jornada: este año es la recuperación de los ecosistemas.

El tema de este año se enfoca en el reto global que tenemos como sociedad bajo el lema “Reimagina, recrea, restaura”, que además inaugura el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas (2021-2030), que pretende regenerar millones de hectáreas recuperando ecosistemas saludables.

Pero ¿por qué se celebra este día?

La motivación por crear un día al año enfocado en el cuidado del medio ambiente y del desarrollo sostenible se la debemos a la Asamblea General de las Naciones Unidas del año 1972, que coincide con la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano.

Esta jornada empieza a celebrarse oficialmente dos años más tarde, en 1974, con dos objetivos claros: aumentar la conciencia medioambiental y fomentar la acción global en la protección del medio ambiente.

A lo largo de los años se han ido cumpliendo y alcanzando diferentes hitos que muestran la eficacia de esa concienciación. Por ejemplo, el año pasado, 2020, la temática fue la biodiversidad. El país anfitrión fue Colombia y catorce líderes mundiales instaron al resto del mundo a proteger (al menos) un 30% de nuestros océanos y de la Tierra para 2030, tal y como lo recoge la web oficial del World Environment Day.

En cuanto a 2021, el país anfitrión es Paquistán y se pretende fomentar la inversión en los ecosistemas. La campaña anima a los ciudadanos del planeta a unirse a la Generación Restauración y aportar al medio natural la importancia de merece.

Os dejamos el vídeo, protagonizado por la poeta Jordan Sanchez:

Fuentes: Antena 3 Noticias / Naciones Unidas

Foto de Atharva Tulsi on Unsplash

ENTREVISTA: Sost4, una empresa para el ecoturismo

Alejandro de la Vega, director de la empresa alicantina Sost4, nos cuenta cómo funciona su empresa, dedicada a la elaboración de proyectos de turismo sostenible para ayuntamientos.

Ahí va la entrevista:

  • ¿Qué es Sost4? ¿Cuál es la labor fundamental de su empresa?

Sost4 es la apuesta para impulsar la sostenibilidad y el ecoturismo, para fomentar una economía sostenible en entorno rurales, pueblos de interior cuyo único recurso es la naturaleza. La labor es ayudar a estos ayuntamientos a hacer realidad esa transformación desde sectores productivos en decadencia hacia el turismo, poniendo en marcha proyectos como redactar programas técnicos con propuestas turísticas atractivas, crear actividades variadas para todo tipo de ecoturista, proyectos de turismo rural y también para crear alojamientos en casas deshabitadas de las poblaciones, a la vez que se fomenta el cambio de mentalidad en la ciudadanía a través de talleres.

  • ¿Qué buscan los ayuntamientos cuando contratan sus servicios?

Los ayuntamientos buscan empezar a introducir el turismo como una nueva actividad económica que contribuya a evitar la despoblación.

  • ¿Cree que el turista del futuro valorará más las opciones sostenibles?

Sí. Hemos pasado, en general, de criticar medidas ecologistas a que todas o casi todas las empresas acepten e implementen opciones que cuiden de la Tierra. El turista siempre lo va a valorar, ya sea en los productos de la carta en un restaurante, en los sistemas de gestión o en diferentes actividades. Es un sector cada vez más grande y está empezando a dejar de ser un producto exclusivo para llegar a todo el mundo.

Consumir ecológico empieza a ser algo abierto a todo el mundo con el crecimiento de la oferta y está trasladándose al mundo del turismo. Es algo que los clientes valorarán.

  • ¿Cómo piensa que ha afectado la pandemia al ecoturismo?

En primera instancia mal, pero volverán los proyectos, como los de dinamizar la España vaciada, y volverán mejor. Existe una tendencia que busca la buena calidad de vida, la vida rural, la naturaleza y el ecoturismo. Un buen indicador de todo esto es el aumento de los empadronamientos en pueblos.

Tras el confinamiento la gente ha buscado salir al entorno natural, por lo que al principio nos fue mal pero nos ayudará a crecer más y mejor.

  • Por último ¿Cuál es para usted el modelo ideal de turismo que todos deberíamos tener en cuenta al viajar?

Es paso a paso, tenemos que ir haciéndonos más sensibles. El turista debería rechazar opciones no sostenibles, dejando constancia de las malas gestiones que detectamos (uso excesivo de luz, malgasto de agua, jardinería descuidada…).

Demandar calidad y ser responsables acorde a nuestras demandas pero también respetar normas y contribuir a las buenas prácticas. Un ejemplo anécdota de esto es un viaje que hice con mi familia a Costa Rica: fuimos a la isla de Tortuguero, donde el paisaje es principalmente sonoro y donde sus habitantes solían subsistir a base de matar las tortugas que llegaban a sus costas. Con la llegada del turismo, estas personas descubrieron que la gente estaba dispuesta a pagar por ver a esos animales, con lo que iniciaron una transición en la que dejaron de matarlas para protegerlas, cambiando su economía hacia un sustento basado en el turismo, aplicando medidas que cuidaran del entorno donde habitaban las tortugas y de los propios animales (prohibir el uso de luces blancas). Ser responsables con los seres vivos del entorno que visitamos también es importante, al igual que lo es no invadir sus espacios o incluso llegar a cogerlos para hacerse una foto.

Córdoba en tuk-tuk

Si eres seguidor de las redes de Travel, in green, habrás visto este fin de semana unas cuantas imágenes de nuestra experiencia por la ciudad de las tres culturas.

Lo cierto es que fue una experiencia totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, en un vehículo nunca visto antes en los tours por Córdoba. Sin duda, es una de las maneras más cómodas y sostenibles de hacer turismo.

Esta experiencia se debe a la invitación que la empresa Córdoba Eco Experience nos brindó, pudiendo conocer de primera mano la esencia y el espíritu de su trabajo. Se trata de una empresa nacida en pandemia, con las dificultades para expandirse que eso supone, pero no han dejado de trabajar.

Además de visitas tradicionales y freetours, tienen la maravillosa oportunidad que pudimos vivir: conocer la Córdoba milenaria montados en un tuk-tuk, un vehículo 100% eléctrico y silencioso con el que no perderás ningún detalle de las explicaciones de Lucía Rubio, su guía. Además, no importa si eres mayor, niño o con alguna necesidad especial, su empresa está preparada para servir a todo el que quiera conocerles.

Recorrerás la ciudad desde la emblemática Plaza de las Tendillas, punto de inicio y conclusión de la ruta, pasando por la Mezquita-Catedral, la Plaza de la Corredera, la judería, el templo romano y decenas de callejuelas, iglesias y plazas que te harán sentir la Córdoba más auténtica.

Desde luego que la experiencia vale la pena para repetirla mil veces, aunque solo sea por sentir la brisa mientras cruzas el Guadalquivir montada en un tuk-tuk.

Desde Travel, in green, sin duda volveremos a Córdoba y volveremos con Córdoba Eco Experience y sus diferentes colaboradores, como el aceite ecológico Arbonaida (del que nos obsequiaron con una muestra al finalizar el trayecto).

Sin duda, un nuevo must para conocer esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.

El río Cuzna en la ruta mozárabe de Alcaracejos

En la zona norte de Córdoba, en la comarca de Los Pedroches, encontramos Alcaracejos, un pequeño pueblo rodeado de una serranía cargada de valor natural, otro gran desconocido rural, como es en general el espectacular Valle de los Pedroches.

A escasos kilómetros de su núcleo urbano, esta localidad cordobesa alberga la Ruta Mozárabe, de la que forma parte el sendero del río Cuzna, del que hablamos en este post.

Se trata de una dehesa en la que domina la encina, creando una pradera en la que, mires donde mires, encontrarás un entorno plagado de árboles, acompañados de un paisaje en el que los colores de la naturaleza adquieren su máximo esplendor en primavera.

Lo curioso de nuestra visita al río Cuzna fue la apariencia del río. Estaba lleno, literalmente lleno, de flores blancas que cubrían la gran mayoría de su superficie (como verás en las fotos). Esto le daba aún más singularidad a este destino andaluz.

Además del entorno en sí, también verás a lo largo del camino como vacas, cabras u ovejas pastan en los campos, las numerosas jaras pringosas que adornan el recorrido y algún que otro molino antiguo escondido entre la frondosidad.

Las palabras sobran en estos espacios, pero de alguna manera teníamos que introducirte a las fotos que vienen a continuación. Que las disfrutes.

El nacimiento de la Villa

A menos de 20 minutos de Antequera (Málaga), por la carretera del Torcal, encontramos el desvío que lleva al nacimiento del río de la Villa, popularmente conocido como nacimiento de la Villa.

Este paraje natural al que muchos antequeranos acuden a bañarse verano tras verano, engloba un paisajístico entorno en el que la altura de sus montañas y las aguas cristalinas se unen.

El lugar por sí solo es bonito de ver, pero además va acompañado de una zona de recreo acondicionada con mesas y un pequeño parque, idóneo para pasar una mañana en familia disfrutando del corazón verde de esta ciudad.

Puedes llegar hasta allí en coche, circulando por el camino con precaución, dado que es estrecho si aparece otro conductor de frente. Una vez allí, hay una pequeña zona de aparcamiento. También puedes optar por llegar a pie o en bici, combinando deporte y vacaciones.

Ahora solo te queda disfrutar del paisaje.

Los patios del Palacio de Viana

Córdoba es uno de esos lugares donde la naturaleza y la historia se unen en cada rincón. Un claro ejemplo de ello son sus tradicionales patios en el mes de mayo pero, si buscamos ejemplos visitables todos los días del año, podemos hablar del Palacio de los marqueses de Viana.

Un palacio con cinco siglos de historia te adentrará en una mezcla homogénea de arte, cultura y belleza natural donde podrás ver tanto pinturas y tapices como un conjunto inmenso de patios, por no hablar de la viva imagen de la casa, que se mantiene tal y como la tenían sus antiguos propietarios.

La visita al interior es exclusivamente bajo reserva y con visita guiada, en la que la guía del palacio te llevará puerta tras puerta descubriendo obras de arte casi infinitas y piezas de mobiliario cada una más singular que la anterior.

Pero el motivo principal de este post es otro: sus patios. Doce patios distintos en los que pasear hasta el cansancio, hacer fotos y disfrutar de diferentes flores y plantas mientras conocer la arquitectura con la que se envuelven.

Siempre se dice que una imagen vale más que mil palabras, pero solo una no sería suficiente para describir este pintoresco lugar cordobés. Ahí van unas cuantas:

Reportaje fotográfico: los dólmenes de Antequera

En la localidad malagueña de Antequera, en entornos naturales verdes y únicos, encontramos tres dólmenes Patrimonio de la Humanidad: Viera, Menga y el Romeral.

Hoy vemos fotos de todos ellos, en el interior y en el exterior, poniendo en valor la conservación de estas construcciones megalíticas de origen prehistórico.

Todos ellos pueden ser visitados de manera gratuita, ya sea por individual o contratando una visita guiada con alguna empresa local.

Como experiencia personal, he conocido este sitio de la mano de una guía antequerana de la empresa Dólmenes Tours mediante un freetour. Cuando se trata de lugares así, las palabras valen casi más que las imágenes para comprender su historia.

Aquí os dejo las fotos: