Oleoturismo en el interior de Alicante

Ser ecoturista no solo es visitar lugares naturales y establecimientos responsables. También es conocer productos ecológicos y visitar su área de producción, ver el paso a paso, oler de primera mano el entorno del que proviene.

Quizás hablar de oleoturismo es tratar un concepto aún no arraigado del todo al mundo turístico, pero su creciente popularidad nos lleva a escuchar cada vez más sobre esas experiencias relacionadas con el mundo de la aceituna. Visitas guiadas por los campos, catas de aceites de oliva, visitas a almazaras…

Desde la Asociación Provincial de Turismo Alicante Interior promueven esta tipología de actividades con el objetivo de poner en valor algo tan preciado como a veces desconocido: el aceite de oliva y su historia. Conocer los procesos del aceite desde el campo hasta nuestras mesas se ha convertido en una manera de hacer turismo que nadie debería perderse.

En la asociación cuentan con tres productores abiertos a recibir visitas: Masia la Mota (Font Roja, Alcoy), Almazara de Millena y Mas d’Alfafar (Muro de Alcoy). Las tres producen AOVE ecológico y ofrecen al turista experiencias para descubrir de primera mano su trabajo.

Olivos centenarios y milenarios, aceites orgánicos, entornos naturales únicos clavados en parques naturales de la provincia. La Font Roja, la Serra Mariola y la Serra d’Aitana rodeando un enclave natural protagonizado por olivos y almendros.

De todos modos, hay otros mil motivos para visitar esta provincia que no solo es costa y playa, pero eso nos da para varios posts más. Mientras tanto, puedes visitar su web y seguir descubriendo.

Reportaje fotográfico: Turballos

A 5 minutos de Muro de Alcoy, en la provincia de Alicante, encontramos la pedanía de Turballos.

El origen de esta pequeña aldea surge a finales de los años 70, cuando un párroco, Vicent Micó, más conocido como “Pare Vicent”, junto a cuatro matrimonios deciden repoblar el espacio y reconstruirlo, dando paso a una comunidad autosuficiente regida por la sostenibilidad.

El legado de su trabajo sigue hoy vigente, pudiendo visitar sus calles empedradas y sus edificios.

Actualmente tiene 18 casas y una iglesia dedicada a San Francisco de Paula. Celebran sus fiestas patronales siempre el tercer domingo de septiembre. Además, en mayo, celebran la Fiesta del Benicadell, relacionada con el medioambiente y la sostenibilidad.

Disfruta de las imágenes:

El monte Aloia

Cerca de la frontera gallega con Portugal, dentro del término municipal de Tui (Pontevedra), encontramos un curioso espacio natural: el Monte Aloia. Se trata del primer Parque Natural de Galicia, declarado en 1978.

A diferencia de otras áreas protegidas, esta montaña de 700m de altitud con vistas al río Miño, no es fruto de la naturaleza. Su origen lo encontramos hace a penas 100 años, cuando el ingeniero Areses decide iniciar una repoblación del terreno a partir de abetos, cipreses y cedros del Líbano, creando un espacio único con especies endémicas.

Integrado en la Serra do Galiñeiro, este espacio nos ofrece 10km de rutas senderistas para conocer el parque. Además, podremos recorrer el centro de visitantes, ubicado en el interior de la casa del artífice del proyecto, Areses, quien decidió trasladarse a vivir allí.

Por parte del personal que trabaja allí, están encantados de darte un pequeño paseo por la historia del parque, de principio a fin. Por lo que respecta a mi experiencia, fue un placer ver el interés que puso el trabajador en enseñarnos absolutamente todo de una manera resumida y amena. De todas formas, encontrarás placas con información más detallada tanto en el centro como repartidas por el parque.

El acceso al parque puede hacerse en coche y la carretera de acceso se encuentra en buenas condiciones. Una vez inicies tu trayecto a pie, no debes olvidar zapatos cómodos, ropa práctica, una mochila para cargar con tus cosas, una bolsa para recoger tus residuos y una cámara de fotos. Las imágenes plagadas de verde serán un recuerdo que querrás llevarte sin dudas. Por último, recuerda que en Galicia es frecuente la lluvia, así que nunca está de más llevar un paraguas o un chubasquero.

Todo lo demás, tendrás que verlo en directo para descubrirlo. No tiene desperdicio.

ENTREVISTA: Indira Amaya y la Masía La Mota

Dicen que hay lugares que simplemente tienen alma. Y así nos explicaba Indira Amaya, dueña y directora del hotel con encanto Masía La Mota, que con años de trabajo y progreso tiene hoy un alojamiento rural sostenible y paisajístico en pleno Parque Natural de la Font Roja. Una interesante historia que no puedes perderte.

Pero antes ¿por qué es La Mota un alojamiento sostenible? En su web puedes descubrir todos los factores que la hacen responsable como el medio ambiente. Factores como la recogida y el posterior aprovechamiento de aguas pluviales, agua proveniente de manantial, uso de insecticidas y desinfectantes ecológicos, formación a los trabajadores sobre conciencia medioambiental…

Y ahora sí, arrancamos con la entrevista.

Paula Molina: ¿Cuál es el origen de la Masía La Mota?¿Por qué la Font Roja y no otro sitio?

Indira Amaya: La Font Roja es un espacio natural con mística, nos enamoró a primera vista después de dos años buscando una casa de campo para vivir, como residencia personal. Llegamos un día y decidimos a primera vista que esta era nuestra casa, sin ni siquiera verla por dentro. Sentí la emoción de decir “esta es mi casa”, y aquí sigo, 21 años después.

P. M. : ¿Cómo surge la idea de convertirla en hotel rural?

I. A. : Por las dimensiones de la casa. Mi esposo, Edgar Ameglio, es economista y siempre fue promotor urbanístico. Un día me dijo: mi reina, aquí tenemos tres alternativas, o restauramos una parte para nuestra residencia particular, o creamos un condominio donde varios propietarios compartamos los gastos de mantenimiento de la casa o hacemos un Bed and Breakfast. Y esa fue la proyección con la que iniciamos la reconstrucción, porque sabíamos que la opción de restaurante era complicada y difícil por estar aislados del casco urbano.

P. M. : Y sin embargo, hoy por hoy La Mota tiene su propio restaurante.

I. A. : Después de unos tres años con el hotel en funcionamiento, decidimos montar el restaurante porque lo veíamos como un reclamo por parte de la clientela que nos visitaba, la gente quería estar aquí y cenar aquí. Teníamos la parte de la almazara de la masía, donde antiguamente se elaboraba el aceite de oliva de la finca, decidimos que ese espacio debíamos recuperarlo y pensamos en un salón polivalente, donde se pudieran celebrar eventos empresariales, familiares, reuniones de amigos… Y, por supuesto, servir comida. Creamos un espacio donde se podían hacer diferentes combinaciones con las mesas, de hecho compramos mobiliario con el que podíamos montar diferentes tipos de mesas. De hecho, se han celebrado diferentes eventos de amigos, empresas y familias y han dado muy buenos resultados.

P.M. : Y de cara al turista ¿Qué crees que se espera al visitar Masía La Mota?¿Qué imagen se le quiere dar?

I.A. : El turista cuando reserva indudablemente se impresiona con las dimensiones de la casa, tiene una arquitectura diferente y unas fachadas distintas. Una masía siempre ha sido una construcción rústica y, sin embargo La Mota, tiene una fachada neoárabe con una terraza colonial que sorprende y una arquitectura en la que se refleja la influencia del modernismo en la ciudad de Alcoy, incluida en la Ruta del Modernismo Europea, y esta casa no se ve exenta de esa arquitectura que predomina en algunas casas de la ciudad.

P.M. : Y el turista cuando viene ¿tiene algo con lo que te diga: Indira, me ha encantado esto?¿Cuál sería el punto central que gusta a todos los clientes?

I. A. : Lo que más gusta al cliente es el trato personalizado que ofrecemos en Masía La Mota, porque hoteles bonitos hay por todas partes del mundo y habrán como el nuestro e incluso más bonitos, pero lo que la gente más aprecia es ese trato, esa alegría, y el entorno natural. Tenemos un entorno incomparable, yo he visto personas internacionales suspirar cuando llegan aquí, ante un amanecer o una puesta de sol. Es un marco que te ofrece unas sensaciones y emociones espectaculares desde que amanece hasta que anochece. Este es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza y del aire libre.

Hoy día se habla de hoteles paisajísticos. A parte de ser un hotel rural sostenible, La Mota es un hotel paisajístico. Mi marido cuidó mucho desde el principio eso, a lo que en inglés llaman landscaping. Cuando empezamos las obras, miramos mucho que nada contaminara la vista desde la casa, porque tenemos la Font Roja, la Aitana, la Vall d’ Albaida, la Sierra Mariola… Estamos rodeados de montañas y tenemos vistas preciosas a 360º, por lo que el cableado de electricidad y teléfono, el gas y absolutamente todo está instalado bajo tierra para que nada perturbe la vista.

P. M. : En cuanto a la clase de turista ¿qué clase de turistas vienen a Masía La Mota: parejas, deportistas, familias, grupos de amigos…?

I. A. : Tenemos de todo, pero principalmente parejas, y ya no por edad, porque aquí llega desde más jovencitos hasta personas más mayores, e incluso a veces los ves interactuando entre ellos. A veces, Masía La Mota se convierte también en un lugar de encuentro entre personas que disfrutan de lo que ofrecemos y da gusto verlos. Gente que no se conoce de nada y se encuentra aquí y se siente como en casa, en un lugar familiar. Además los vas fidelizando y mucha gente regresa porque les recuerda a una fecha especial, su aniversario o incluso su día de bodas, y vuelven cada año a celebrarlo con nosotros porque este lugar representa algo especial.

P. M. : Es importante, que se lleven eso y que quieran volver.

I. A. : Una cosa que me dicen muchos clientes es que de internet las fotos no le hacen justicia a la casa, porque es difícil fotografiar el alma. Y aquí hay alma, un magnetismo bueno que yo he sentido desde que llegué a esta casa y que hace que te sientas tranquilo aquí, y es algo que algunos clientes sienten. Es algo que nos favorece a nosotros, también, porque al contrario hay lugares con fotos magníficas a los que llegas y no ves lo que esperabas, así que por esa parte me siento que no defraudo a nadie, aunque si alguna vez sucede es porque ha ocurrido algo que no es normal. De todas maneras, las puntuaciones y los testimonios reflejan que a la mayoría de gente que viene, le gusta.

P. M. : Y bueno, además del alojamiento, hace tiempo que Masía La Mota decidió empezar a producir su propio Aceite de Oliva Virgen Extra. ¿Cómo surge este proyecto?

I. A. : El proyecto surge porque una vez terminada la reconstrucción de la Masía, quedaba la finca, con más de 35 hectáreas de oliveras, almendros, bosques… que estaban totalmente abandonadas y decidimos recuperarlas. También eso forma parte del paisajismo, para los que saben de agricultura, no es lo mismo ver un campo cuidado o en producción que uno abandonado. Descubrimos esta faceta nuestra porque, al fin y al cabo, mi esposo y yo somos personas de campo, hemos nacido en propiedades de campo en nuestro país y descubrir estos olivos centenarios rodeándonos fue como rendir un tributo a esta cultura de la oliva que tenemos en el Mediterráneo y que ha formado siempre parte de nuestra civilización.

Recobramos los olivos porque también es una manera de proteger el parque de incendios. Además, descubrimos que tenemos una variedad de oliva autóctona alicantina, muy ricas en polifenoles por lo que son muy saludables y aportan antioxidantes en mayor cantidad que otras variedades. Son aceitunas más amargas y recias y es un aceite que también es bueno para la cocina. Para las recetas de cualquier tipo, nosotros hacemos cocina internacional y en muchas de ellas utilizamos este aceite. Forma parte de nuestro día a día y nos mantiene fuertes, también para seguir peleando en esta crisis que tenemos ahora.

P. M. : Lo cierto es que está complicado pero no habéis parado vosotros tampoco.

I. A. : No, porque en una actividad como esta, aunque estés de vacaciones, estás siempre trabajando y es una oportunidad para mirar hacia nuevos horizontes y buscarle una salida distinta a lo que un día se proyectó.

P. M. : Y en cuanto a la promoción del aceite ¿habéis organizado o tenéis en mente algún evento o algún curso para promocionar el producto de Masía La Mota?

I. A. : Masía La Mota ha estado potenciando mucho el tema del aceite con catas que hemos realizado aquí en la masía, además de visitas guiadas con una persona muy erudita en temas de patrimonio e historia de la zona, por lo que también ofrecemos visitas guiadas a la masía, muy interesantes y que siempre terminamos con una degustación de aceites, no solo el de La Mota, sino de la zona, porque hay muchos más productores con diferentes variedades de oliva a los que no consideramos competencia porque todos sumamos al destino, y todos podemos hacer piña para hacernos oír y que la gente conozca todos los encantos que ofrece Alicante interior y los descubra a través de uno de los productos estrella que es el aceite de oliva.

Estamos trabajando en ello y también hemos organizado mercadillos aquí en La Mota, que vamos a seguir organizando para poner a disposición de las personas el aceite con unos precios mejores y también dando la oportunidad a otras empresas pequeñas y autónomos para que vengan a hacer ventas directas a los que vengan al mercadillo. Además, tenemos tienda online en Estados Unidos, Panamá, España y Alemania, o sea que estamos ya en cuatro países y vamos incrementando, no son grandes ventas pero por algo se empieza y ahí estamos.

P. M. : Y ya no solo el aceite, Masía La Mota se encarga también de que en la medida de lo posible los productos vengan de productores locales. ¿Cómo crees que eso afecta en la calidad de visita que percibe el turista cuando os visita?

I. A. : El turista cuando viene y descubre que tenemos una tienda con productos de la zona, de km 0, se da cuenta de que hay una preocupación social por apoyarnos unos a otros, y es algo muy importante hoy día, crear esas sinergias necesarias para ponen en valor los destinos turísticos que debe tener España.

P.M. : Al final, con la globalización e internet, hay gente que le da valor a ese producto de proximidad y a ese apoyo que también se ve en Masía La Mota a los ojos de quién la ve como cliente.

I. A. : Exacto, nosotros también a la hora de comprar productos enfocamos la compra en el productor, la tienda o el negocio cercano. Respetamos mucho la gente del área, porque si a una persona del área le va bien, nos va bien a los que estamos alrededor de ellos. Siempre intentamos comprar a las tiendas de la zona o de la ciudad de Alcoy, es algo que hemos defendido desde que llegamos, consumir lo de aquí y comprar lo de aquí.

P. M. : Y ya para terminar, además de todo lo que haces, que es muchísimo, eres presidenta de la Asociación Alicante Interior. No sé qué nos podías contar en ese aspecto sobre lo que hacéis y en qué trabajáis, vuestro objetivo.

I. A. : Desde hace más de 15 años formo parte de la asociación de turismo Alicante Interior y se habían hecho varias cosas, se había trabajado en promoción y sobre todo se buscó que se nos tuviera en cuenta en las instituciones, y se ha logrado. Pero, en este periodo de presidencia he intentado crear producto turístico con la elaboración de proyectos, vídeos, renovar la página web, hemos intentado contribuir con la creación del CDT de interior, nos hemos unido a una federación, FEHPA, para que el sector turístico tenga más voz, más unión, más fuerza ante las instituciones.

A parte de eso, en esta federación tenemos más recursos para promocionar actividades como las Jornadas POP, de platos de cuchara, que fue un buen impulso para algunos restaurantes, porque así vamos creando e incentivando que el turista que venga de fuera, venga a conocer nuestra gastronomía. Nuestra gastronomía es muy diferente a la de playa, y es la diversidad de la provincia lo que nos hace estar en ese punto de referencia. Tenemos sol, playa, montaña y productos de altísima calidad.

P. M. : Claro. Muchísimas gracias, contigo he terminado pero, aprovechando que tenemos a tu hija Leticia aquí, voy a hacerle una pregunta. Eres su hija, la que algún día será heredera de esto. ¿Qué se siente al ver tanto proyecto y todo el trabajo que hay en esta casa?

Letizia Ameglio: Pues yo, la verdad, como ha sido un proyecto con el que he crecido, me siento aún más motivada de seguir con esos proyectos y de aportar iniciativas. Entre mi madre y yo vamos a formar un equipo, e iniciativas que se le ocurran a ella vamos a fomentarlas al igual que a mí con las que se me ocurran y vamos haciendo nuevos proyectos. Es tan especial, hay tantas cosas que se pueden hacer y tantos proyectos especiales que se pueden hacer, que ya estoy intentando involucrarme en todo lo que puedo. Estoy emocionada por ver como sigue la cosa y aquí estoy, ayudando en todo lo que se puede.

P. M. : Muchísimas gracias a las dos. Ahora sí, hemos terminado.

El Parque Natural del Carrascal de la Font Roja

Volviendo a la Comunidad Valenciana y también a la provincia de Alicante, encontramos el Parque Natural de la Font Roja. Se trata de uno de los parajes naturales más populares de la provincia.

En la comarca de l’Alcoià, entre las localidades alicantinas de Alcoy e Ibi, sus casi 2300 hectáreas de espacio protegido componen uno de los patrimonios naturales mejor conservados de la comunidad. Forman parte de este parque el cim de Sant Antoni, el Carrascal de la Font Roja y la Teixereta. Además, la cima del Menejador, con sus 1.356 metros de altura, siendo el punto más alto del conjunto.

Hablando de su riqueza, empezamos por la fauna que habita la zona. Encontramos diversos tipos de fauna: de cultivos, como los mochuelos en los olivos y los conejos; de bosques, como musarañas, zorros, jabalíes o petirrojos; de paredes rocosas, como el águila-azor o el búho real; del matorral de solana, como la culebra de escalera y la lagartija colilarga; ribereña y acuática, destacando el cangrejo de río autóctono, actualmente casi extinguido.

Pasando a la flora, no podemos pasar por alto que es uno de los mejores ejemplos de bosque mediterráneo, con bosque de caducifolios, carrascal, matorral de solana, vegetación rupícola, vegetación de runares, pinares y cultivos.

Pero en la Font Roja, como llaman los habitantes al parque, no solo encontramos valioso patrimonio natural. También existen construcciones de alto valor arquitectónico que reflejan el pasado de la vida en sus tierras. Cavas, “masos” y pozos de nieve son las edificaciones más abundantes. Uno de los legados más importantes de estas construcciones es la tradición heladera aún persistente en localidades como Jijona o Ibi, originada a partir de los pozos de nieve.

Tampoco podemos olvidar el Santuario de la Font Roja, con la historia que tiene detrás, y su centro de visitantes, ubicado al lado del mismo, con su característico balcón, desde el que tendrás una panorámica del territorio y sentir el vértigo en tus pies.

Puedes visitar el parque en cualquier época del año, pero hacerlo en otoño te permitirá ver el esplendor de la variedad de colores que ofrecen sus árboles en esta época del año.

¿A qué esperas para preparar tu visita?

Más información sobre el parque en http://parquesnaturales.gva.es/es/web/pn-font-roja

La Red Natura 2000

Hace unos días hablábamos del Valle de Ordesa como parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Pero, además de Parque Nacional y Patrimonio Mundial, este parque está incluido en la Red Natura 2000. Y ¿Qué es esta red? Vamos a ello.

La Red Natura 2000 es creada en 1992 por la Directiva Hábitats de la Comisión Europea. Su objetivo es la conservación de determinados hábitats y especies dentro de sus zonas naturales. Va ligada a la Directiva Aves, con el propósito de proteger las aves silvestres que habitan las zonas adheridas a la red.

Los espacios recogidos se dividen en: Zonas de Especial Conservación (ZEC), Lugares de Importancia Comunitario (LIC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Los LIC pasarán a ser ZEC cuando sean declarados de manera oficial por los Estados Miembros de la Unión Europea.

A nivel europeo, existen más de 27.000 espacios protegidos dentro de Natura 2000. En España, un 30% de nuestro territorio forma parte de la red, con un total de 1467 espacios LIC y 657 espacios ZEC, siendo el país que más superficie aporta (un total de más de 222.000 km cuadrados entre espacios marítimos y terrestres).

Se trata de una red bastante desconocida pero esencial a la hora de unificar el patrimonio natural de la UE. Basa su trabajo en la importancia de la conservación de los espacios, que va relacionada con los beneficios para los ciudadanos. Según la web:

<<La Comisión Europea ha estimado que los espacios Red Natura 2000 proporcionan a los ciudadanos europeos servicios vitales como el almacenamiento de carbono, el mantenimiento de la calidad del agua o la protección frente a inundaciones y sequías, valorados entre 200.000 y 300.000 millones de euros al año.>>

En numerosas ocasiones visitamos espacios que, sin saberlo, están protegidos y amparados por distintas declaraciones que apoyan su protección, conservación y preservación para generaciones actuales y futuras. Iremos conociendo de manera breve las diferentes redes que, de manera invisible para el turista, trabajan a diario para cuidar nuestra naturaleza.

¿Conocías esta red? Cuéntanos en los comentarios.

La Red Natura2000 en España – Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Ordesa y Monte Perdido: el valle de Ordesa

En el Pirineo Aragonés, haciendo frontera con Francia, encontramos el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Declarado Reserva de la Biosfera en 1977, y Patrimonio Mundial veinte años más tarde, este enclave natural de la provincia de Huesca no te dejará indiferente.

Con 15.696 hectáreas de Parque y 19.196 hectáreas de Zona Periférica de Protección, dentro del área encontramos seis términos municipales:  Bielsa, Fanlo, Puertólas, Tella-Sin, Torla y Broto. Además, el parque se divide en cuatro sectores, definidos por las cuencas hidrográficas de los ríos Arazas (Sector Ordesa), Bellós (Sector Añisclo), Yaga (Sector Escuaín) y Cinca (Sector Pineta). También cuenta con las zonas concretas de:

Cada sector tiene un número máximo de visitantes y, aunque la entrada es libre, pueden existir restricciones de acceso si se alcanzan los límites establecidos. En cuanto al valle de Ordesa, el máximo permitido es de 1.800 personas en el terreno de manera simultánea.

También existe un servicio de autobuses que te llevará desde Torla hasta el Valle de Ordesa, regulado para su funcionamiento en las épocas de más afluencia de la temporada. En otras etapas del año, se puede llegar a la Pradera de Ordesa en vehículo particular. El coste del billete de ida y vuelta no supera los 4’50 euros y existen tarifas reducidas para mayores, discapacitados y niños. Tampoco es un problema si decides hacer la excursión con tu perro, ya que el autobús los admite por un coste de máximo de 2 euros.

Una vez allí, las posibilidades son múltiples, ya que existen numerosas rutas. Elegir la que mejor se adapte a ti es una decisión personal, pero sí puedo contarte que la más visitada de todo el Parque Nacional es la ruta que va desde el valle de Ordesa hasta la cascada Cola de Caballo.

¿Imaginas pasear por estas montañas? La panorámica desde cualquier punto del valle ofrece a sus visitantes una perspectiva única.

Además, el Parque Nacional ofrece todo tipo de servicios para cubrir las necesidades de cualquier visitante. Alojamientos de todo tipo, restaurantes, alquiler de material, excursiones… En definitiva, han creado un destino al que cualquier público puede adaptarse, independientemente de sus preferencias o condiciones.

En cuanto a los puntos de información, encontramos uno en Torla y otro en la Pradera de Ordesa, a parte del centro de visitantes de Torla.

Podría pasar horas hablando de la infinidad de recursos del parque, pero nada sería comparable a verlo por tu propia cuenta, sorprendiéndote con cada nuevo rincón.

¿A qué esperas? ¿Conocías este Parque Nacional? ¡Cuéntanos tu experiencia!

La Sierra Mariola

La verdad es que pocas veces he escrito sobre el patrimonio natural que me rodea en mi día a día, pero merece la pena hacerlo. Antes o temprano iba a ocurrir.

La Sierra Mariola es uno de los tantos parques naturales de la Comunidad Valenciana. Situado en el límite con la provincia de Valencia desde Alicante, ocupa una extensión aproximada de 7.500 hectáreas. Se trata de uno de los macizos más extensos de la región, en el que el clima mediterráneo continental favorece la actividad durante todo el año.

Su amplia variedad de recursos naturales ha fomentado durante siglos el aprovechamiento de estos por parte de sus habitantes. Es así, que uno de los productos más típicos de la zona es el herbero de la Sierra Mariola, elaborado con diferentes hierbas recogidas por los propios alicantinos (en 2003, hasta 38 especies identificadas).

Concretando ya en las épocas frías del año, otoño e invierno, recoger hongos para consumo propio es, desde siempre, la actividad por excelencia. De hecho, la afición es creciente y ya se puede hablar de ella como turismo micológico.

Tampoco faltan en el Parque Natural los deportes. No existe domingo en el que no veas gente haciendo senderismo o ciclismo en la zona, ya sea a modo de paseo o de manera más profesional. Y es que son muchos los senderos señalizados que recorren nuestra zona.

Pero la Serra Mariola, como la llamamos popularmente, no es solo el espacio natural. También es el conjunto de municipios que habitan en sus alrededores: Onil y sus muñecas, Ibi y el juguete, Banyeres y sus molinos, Alcoy y el modernismo, Cocentaina y su feria, Muro y el famoso Tío Pep… Entre lo natural y lo urbano, se ha acabado formando un destino visitable en cualquier estación. Siempre encontrarás alguna actividad para hacer tras visitar el paraje natural del que tan orgullosos estamos los que disfrutamos de él día a día.

Pozos de nieve, cavas, castillos, leyendas, historia, productos de la tierra, cuevas… Un sinfín de atractivos que no te dejarán indiferente. Ahora es tu turno para seguir descubriendo.

¿A qué esperas para venir?

El Torcal de Antequera

Seguro que alguna vez has oído hablar de la belleza natural del sur: sus playas, sus parques naturales, los pueblos enclavados en las montañas… Pero ¿Has oído hablar del Torcal de Antequera?

Se trata de un paraje natural declarado Patrimonio de la Humanidad, ubicado a 15 km de la localidad malagueña de Antequera (Andalucía). El paisaje Kárstico que se ha ido formando a lo largo de millones de años es, hoy por hoy, uno de los principales reclamos turísticos cuando visitamos la zona.

Te preguntarás ahora como visitar este lugar. Pues bien, vamos a ello. Para visitar el Torcal tendrás que estar al tanto de si existe o no una restricción de acceso el día de tu visita (en este caso, el número de visitantes/día es limitado). Además, si quieres conocer su centro de visitantes, deberás consultar previamente su horario de apertura. En cuanto al parque, no tiene unas horas establecidas, pero es recomendable acudir durante las horas de sol.

Una vez allí, puedes iniciar tu visita libremente, aunque también ofrecen itinerarios guiados para conocer el entorno. Si decides hacer el camino por tu cuenta, existen tres rutas de uso público señalizadas.

El entorno del Torcal de Antequera ofrece, además, servicio de restaurante. Debido a la situación actual, es importante mantenerse actualizado sobre las medidas o restricciones adoptadas. Puedes hacerlo aquí.

Por último, no olvides conocer uno de los enclaves más importantes y antiguos dentro del paraje: los dólmenes de Antequera. Estas figuras neolíticas y de la Edad de Bronce serán un añadido para trasladarte a esa época cientos de millones de años atrás.

Grazalema como destino sostenible

Quizás nunca lo has oído, pero Grazalema (Cádiz), es el municipio español donde más llueve al año. Situado en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, este pueblo blanco de la región andaluza nos acoge con sus verdes entornos.

El parque, declarado Patrimonio de la Humanidad como Reserva de la Biosfera, cuenta con más de 50.000 hectáreas de espacios verdes que no te dejarán indiferente. Es el enclave ideal para aquellos amantes del turismo activo y de naturaleza. No puedes perderte sus miradores y la infinidad de rutas senderistas y actividades que recorren el terreno.

Pero Grazalema no es solo el parque, también es uno de los pueblos blancos que lo habitan. Con a penas 2.000 habitantes, el municipio se ha convertido en un reclamo turístico en el que también destacan sus vecinos por su hospitalidad y amabilidad.

Tampoco puedes irte de aquí sin probar su gastronomía, especialmente los quesos de la Sierra de Cádiz y la sopa de Grazalema; ni sin visitar su museo textil, conociendo a fondo la historia de las típicas mantas de Grazalema.

Por último, una ruta por los cascos históricos de estas pequeñas localidades a través de sus montañas es la mejor opción para empaparse de las costumbres de estos gaditanos tan acogedores y comprometidos con su tierra.