Un paseo por las Islas Cíes

¿Conocéis las Islas Cíes? Forman parte del parque nacional marítimo-terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, y son las más visitadas del conjunto.

Están formadas por tres islas: la del norte o de Monteagudo, la del medio o del Faro y la isla del sur o de San Martiño. Las dos primeras están unidas por el arenal de Rodas, mientras que la tercera se mantiene separada de ellas por el canal Freu da Porta.

Su importancia no está solo en el espectacular paisaje que forman, sino que también tienen un gran valor medioambiental, el cual los gallegos protegen con todas sus fuerzas.

Su acceso puede realizarse solamente con una naviera que nos lleve hasta allí desde el puerto de Vigo (Pontevedra). Además, es necesario solicitar un permiso de acceso a la Xunta de Galicia, un trámite rápido y sencillo que podemos hacer desde casa, pero debe ser con bastante antelación.

El trayecto dura aproximadamente una hora, pero las vistas hacen el viaje ameno. Una vez allí, la primera imagen que vemos es la de la Playa de Rodas, considerada la mejor del mundo por el periódico The Guardian. Una escena de aguas cristalinas de color turquesa, arena blanca y un frondoso bosque verde a su alrededor.

Es una excursión ideal para pasar el día si vas de vacaciones a Galicia, además de un recuerdo para toda la vida. Existen rutas de senderismo, miradores, montañas y vegetación por doquier, además de sus habitantes: las gaviotas. Resulta curioso ver como estas aves dominan la isla, siendo fácil verlas llevándose comida de las mesas de los restaurantes y siempre cerca de la gente.

Cuentan también con un camping en el que puedes alojarte si lo deseas. Pero recuerda que solo están abiertas al público en verano, para conservar así su paisaje y biodiversidad.

También cabe destacar que poseen el sello europeo de turismo sostenible, un motivo más que válido para tenerlas en cuenta en nuestro próximo viaje. Si las visitas, puedes pedir una bolsa en la oficina de atención al visitante y colaborar recogiendo basura de las playas (a pesar de que, afortunadamente, no hay mucha), a cambio te darán un pequeño regalo de agradecimiento. En las islas no hay papeleras, así que debes recoger tu basura y tirarla cuando hayas regresado al puerto.

Un destino ideal para relajarse y disfrutar del océano atlántico desde un paraje paradisíaco, colaborando con el desarrollo sostenible del turismo.

Hablemos del turismo sostenible

Conocemos el turismo como un fenómeno social, cultural y económico que supone el desplazamiento de personas a países o lugares fuera de su entorno habitual por motivos personales, profesionales o de negocios. Pero ¿qué ocurre cuando le añadimos la palabra ‘sostenible’?

La Organización Mundial del Turismo (OMT) lo define como “el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.”

Si bien es cierto que a la mayoría de las personas les gusta viajar, no todas lo hacen de la misma manera. El turismo sostenible ha ido tomando valor entre aquellas personas que desean disfrutar sabiendo que sus actividades no dañan al entorno que les rodea. Además, entre sus objetivos están la conservación medioambiental y sociocultural de los destinos y un uso óptimo y controlado de los recursos.

El ‘ecoturista’ suele ser un viajero experimentado, sensibilizado con la naturaleza y, normalmente, con un alto poder adquisitivo. En cuanto a los jóvenes, la mayoría de ellos están dispuestos a pagar más por una experiencia sostenible.

Se trata de un modelo vacacional normalmente lleno de actividades de turismo activo (senderismo, escalada, observación de aves, etc.) en el que los participantes buscan sentirse parte de la naturaleza que les rodea.

El turismo sostenible se encuentra en pleno desarrollo y crecimiento, acompañado de una sociedad cada vez más concienciada con el medio ambiente. Mantenerse informado sobre las novedades y las nuevas tendencias será fundamental para adaptarnos a un futuro no tan lejano.